El rey Juan Carlos podría haber colaborado en la estafa del Instituto Noos

La corrupción también está empezando a salpicar a Juan Carlos de Borbón. La edicion de este martes 17 de abril de El Mundo informa que el ex-socio de Iñaki Urdangarín en el Instituto Noós, Diego Torres, implica al rey español y la infanta Cristina directamente en este caso. Según este diario, unos correos electrónicos de Urdangarín a Torres evidencian que Juan Carlos intercedió con el ex-presidente Francisco Camps para que favoreciera a su yerno.
Torres remitió ayer al juez que investiga las actividades del Instituto Nóos la documentación: tres correos electrónicos enviados el 2007 en los que Urdangarín afirma que el rey hizo de mediador para que a su yerno le adjudicaran un nuevo equipo de vela en la Copa América.

El País recoge uno de estos correos, que hace referencia a las gestiones del rey sobre el llamado proyecto Ayre, que no acabó prosperando. Urdangarín dice a Torres por correo: “Tengo un mensaje de parte del rey y es que le ha comentado a Cristina, porque me lo diga, que llamará a Camps y a Pedro para comentarle el tema de la base del ‘Prada’. Y que en principio no habrá ningún problema y que nos ayudará a tenerla”, dice en relación con las instalaciones al puerto de Valencia para tener el futuro barco del proyecto Ayre.

En los otros correos, Urdangarín también hace referencia a otras gestiones para favorecer el proyecto.

El Instituto Nóos es investigado por el robo y despilfarro de dinero público del gobierno balear y de la Generalitat Valenciana en la organización de acontecimientos deportivos. En el caso de Valencia, se organizaron los llamados Valencia Summit en 2004, 2005 y 2006 por unos 3,5 millones, unos congresos dedicados también al ámbito empresarial, turístico y deportivo. Dentro de este presupuesto, se incluyeron casi 20.000 euros en flores y 368.000 euros en viajes. Entre los billetes de avión y tren pagados, se incluyen los viajes de Urdangarín, Torres y gran parte de los trabajadores del Instituto Nóos. También se dedicaron más de 140.000 euros a cátering y casi 190.000 a alojamiento.