Así comen y beben los diputados: raciones de ibérico a 5€ y cañas a menos de uno

El presupuesto del Parlamento destina una ayuda de casi 2 millones al servicio de cafetería, lo que hace posible que sus señorías coman y beban a precios impensables en cualquier bar.
Un diputado tiene muchas obligaciones y altas responsabilidades. Pero también cuenta con ayudas y privilegios que les compensan de tantos desvelos.


Es lo que se desprende del Portal de Transparencia de las Cortes, que incluye datos muy precisos y elocuentes sobre en qué se gasta exactamente el presupuesto que le asigna el Estado para servicios y atenciones a los ‘padres’ de la cosa pública.

Según un estudio, casi 87 millones, concretamente 86.983.110 euros, es el presupuesto del Congreso para 2018, según su Portal de Transparencia; un presupuesto en el que encontramos partidas, cuando menos llamativas, como la correspondiente a reuniones, conferencias y cursos, que se eleva, nada menos que a 1.232.786 euros, de los cuales, 621.000 euros, corresponden a viajes de comisiones y delegaciones.



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A ese gasto en reuniones y viajes, hay que sumar 452.555 euros en dietas por el mismo concepto. En total, las reuniones, conferencias, viajes y dietas de sus señorías, algunas con gastos de escolta añadidos, le cuestan al erario público, la friolera de 1.685.341 euros.


El concepto de transportes, es también significativo: 6.154.342,20 euros; de ellos, 1.014.342,20 están destinados a pagar el servicio de Radio Taxi y vehículos de alquiler del Parque Móvil; 140.000 euros para Tarjetas de aparcamiento AENA para diputados y transportes de miembros de la Mesa y 5.000.000, para transportes de diputados en medios colectivos, a los que hay que añadir, 500.000 euros más en concepto de kilometraje de los diputados. En total, casi siete millones de euros, para los desplazamientos de los señores diputados.

Ración de ibéricos a 5 euros

El presupuesto para financiar el servicio de cafetería resulta inevitablemente un auténtico agravio para los trabajadores que, con sueldos considerablemente inferiores, en muchos casos, que los diputados, tienen que pagar mucho más por desayunar o comer en bares cercanos a sus lugares de trabajo.


Según el Portal, el Congreso tiene incluido en sus cuentas anuales una subvención del servicio de cafetería por 1.617.000 euros. Eso explicaría porqué un café en la cafetería de la Cámara, cuesta 0,88 euros, mientras el precio medio en cualquier bar de Madrid ronda los 1,25 euros; una caña de cerveza que en la calle tiene un precio medio de 1,50, se paga en el Congreso a 0.96 y una ración de surtidos ibéricos, les cuesta a sus señorías únicamente 5 euros y el menú con primer plato, segundo y postre, todo hecho de productos frescos y raciones generosas, menos de 10 euros.