La Consellería de Sanidad de la Generalitat Valenciana, bajo la administración de Juanfran Pérez Llorca, ha admitido la existencia de «limitaciones y fallos recurrentes» en sus sistemas de información para la detección precoz de cáncer. Según un informe interno del departamento de salud, durante el año 2024, cuando Carlos Mazón presidía el Consell, un total de 90.217 mujeres que formaban parte de la población elegible para las pruebas de cáncer de mama no recibieron la invitación preceptiva para realizarse el estudio.
Los datos provisionales del Programa de prevención del cáncer de mama revelan que, de un censo de 431.663 personas aptas para el cribado, la administración autonómica solo contactó con 341.446. Esta falta de gestión técnica provocó que la tasa de participación cayera al 65%, lo que supone un descenso de 12.292 mamografías respecto al ejercicio anterior y sitúa la actividad preventiva en sus niveles más bajos de la última década.
Bloqueo parlamentario en Les Corts
Ante la gravedad de las cifras, el PSPV-PSOE, a través de su portavoz de Sanidad, Yaissel Sánchez, solicitó la creación de una comisión de investigación en Les Corts para esclarecer el volumen de pruebas externalizadas y el coste de las mismas. Sin embargo, el Partido Popular y Vox unieron sus votos este miércoles para rechazar la propuesta, argumentando que ya se han iniciado procesos de renovación en el sistema informático EOLAS, responsable de los errores en la explotación de datos.
El informe de la Consellería también reconoce incidencias idénticas en el programa de prevención de cáncer colorrectal, donde la participación se estancó en el 48,01% de los ciudadanos elegibles durante el año 2024. La oposición señala que el Gobierno valenciano ignora la falta de garantías sobre la veracidad de la información sanitaria actual, mientras los grupos que sustentan al Ejecutivo defienden que la mejora del sistema de información garantizará la interoperabilidad y fiabilidad en el futuro.




